Sin duda, parte de los legados que nos ha dejado la pandemia es la conexión con nosotros mismos, apreciar de espacios abiertos, la valoración de nuestro bienestar, el cuidado de la naturaleza, la importancia de lo simple y la búsqueda de nuestro balance.

El ser humano se ha enfocado en encontrar lugares que le permitan tener un descanso tranquilo y que a su vez les diera la seguridad de estar en un espacio seguro, gracias a esta tendencia es que se le está abriendo un importante camino al turismo rural, el cual ofrece actividades en entornos no urbanos, en sitios con baja densidad demográfica en los que prevalece la agricultura y la silvicultura, y en el que las comunidades vecinas conserven sus costumbres y tradiciones.

Este tipo de turismo, además de enriquecernos y divertirnos, al igual que el turismo de montaña, estimula el crecimiento de la economía local y el cambio social. El turismo rural, ofrece una gran complementariedad con otras actividades económicas lo que permite una importante generación de empleo y una promoción de la dispersión de la demanda en el tiempo (lucha contra la estacionalidad).

“El ser humano se ha enfocado en encontrar lugares que le permitan tener un descanso tranquilo”

El turismo rural es una modalidad del turismo de naturaleza (también llamado alternativo), este simplemente es aquel que está ligado a todo lo relacionado con el campo. Se trata de viajes que se hacen a poblados pequeños, o bien a zonas cercanas de grandes ciudades, pero alejadas de los centros urbanos.

El turista elije un pueblo ya sea por sus paisajes, lazos familiares, por su entorno o por cercanía y entonces busca una casa de campo o una casa rural en la cual pasar unos días en un ambiente tranquilo. Acercarse a la población, a su cultura y su gastronomía es parte importante de este tipo de viajes rurales.

 La OMT define el turismo rural como “un tipo de actividad turística en el que la experiencia del visitante está relacionada con un amplio espectro de productos vinculados por lo general con las actividades de naturaleza, la agricultura, las formas de vida y las culturas rurales, la pesca con caña y la visita a lugares de interés.

Colombia, principalmente en  departamentos como Cundinamarca y el Meta, tienen una gran oportunidad para ofrecer este tipo de turismo, según  la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Ximena Lombana,  el turismo rural  será el protagonista en el camino hacia la reactivación económica segura, el desarrollo del turismo rural que viene aceleradamente creciendo y que debe darse de manera responsable, protegiendo a las comunidades que allí habitan y preservando el patrimonio natural que las rodea.

“El turismo rural  será el protagonista en el camino hacia la reactivación económica segura”

Después de la pandemia este tipo de turismo se ha incrementando ya que la gente busca estar lejos de la monotonía y la ciudad, para buscar espacios de relajación que les transmitan paz y tranquilidad, por lo que viajar a los alrededores de Cundinamarca para conocer su cultura y apasionante historia puede ser la mejor opción.

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