En estos momentos de recuperación económica, como personas tenemos dos grandes alternativas que podemos asumir: la primera es una postura optimista y visionaria, la cual consiste en el auto-rediseño, para seguir mejorando lo que funciona, y cambiar lo que esta obsoleto, una posición que conlleva a sacar lo mejor de cada uno y en todas las áreas de la vida, lo cual nos lleva a  descubrir nuevas destrezas y capacidades, para fortalecer nuevos hábitos y construir mejores relaciones de negocios y bienestar.  La otra, puede ser una postura negativa, de quejas e inconformidades en la que culpamos a los demás de nuestras frustraciones.

En este escrito nos vamos a enfocar en la primera, en la mirada optimista, que nos permite en medio de una pandemia, una ola de protestas, un caos político y una crisis económica, buscar nuevas oportunidades de negocios, nuevas formas para plasmar nuestras habilidades y nuevos espacios para demostrarnos que realmente somos mucho más capaces de lo que creemos.

Cuando los seres humanos somos capaces de crear, de dejar al lado el miedo y nos lanzamos a innovar, nos sorprendemos de nosotros mismos, nos impresionamos por todo lo que somos capaces de hacer, así que este es un buen momento para conectarnos con nuestra creatividad y sacar nuestro lado artístico para empezar a ver opciones de negocios a través de pequeñas manifestaciones como lo es apreciar la artesanía local.

Muchos hemos creído, que las artesanías son solo las ollas de barro, sacos tejidos a mano,  chivas de colores o  pulseras con hilos y pedrería, que además, son hechas por personas que normalmente habitan en zonas rurales o mujeres cabezas de familia que tienen un don especial  en sus manos , pues bien,  esta es la oportunidad para darnos cuenta, que en cada uno de nosotros puede habitar un artesano, este es un momento fascinante para conocer verdaderamente que son las artesanías y como nos ayuda a relucir nuestras virtudes, plasmar pensamientos y sentimientos en un producto que es hecho con nuestras manos y que transforma algún recurso natural o la materia prima en una gran obra de arte, y hacer de esa practica, no solo una alternativa para mejorar nuestra  economía, sino un aporte inmenso a nuestra  cultura.

“Cuando los seres humanos somos capaces de crear, de dejar al lado el miedo y nos lanzamos a innovar, nos sorprendemos de nosotros mismos.”

Según el Manual de Diseño de artesanías de Colombia, para considerar que una pieza sea una artesanía se debe contar con los siguientes componentes:

  1. Se debe transformar un recurso natural o materias primas.
  2. Debe hacerse a través de oficios y técnicas.
  3. Debe aplicarse energía física y mental.
  4. Debe combinar el saber, la tradición y la cultura.

El oficio, es la especialización del saber, es la aplicación de la creatividad de procedimientos e instrumentos específicos y la técnica en esencia es el conocimiento que adquiere el artesano por medio de la practica, los productos artesanales no son piezas únicas, pueden ser similares, pero nunca serán idénticas, y ellas son portadoras de la cultura y la identidad, son conocimientos que normalmente se transfieren de generación en generación.

Entonces, si se considera artesano a una persona que ejerce una actividad profesional creativa en torno de un oficio concreto de manera  manual  y sacando a relucir sus  habilidades técnicas , artísticas y conocimientos , entonces es una gran oportunidad de hacer artesanías y ser unos verdaderos artesanos.

Imaginemos la oportunidad que tenemos tan grande en un país como Colombia, somos uno de los países mas biodiversos del planeta, lo que nos facilita muchos aspectos: uno, tenemos una gran diversidad de materiales como insumos y materias primas como el bambú, la lana, el fique, la arcilla, el cuero, el totumo, que son una base para grandes creaciones. Por otro lado, una gran biodiversidad en flora y fauna que nos representa una gran inspiración para realizar nuestras creaciones. Además, somos un país con una gran herencia ancestral, una gran variedad de artefactos que fueron utilizados por indígenas y campesinos en sus procesos productivos, rituales y actividades económicas que son un gran legado cultural y herencia en conocimientos que podemos replicar con diferentes técnicas, y hacer diferentes artesanías, donde el único límite es nuestra imaginación.

“Somos uno de los países mas biodiversos del planeta, lo que nos facilita muchos aspectos.”

En Colombia, tenemos la herencia de casi 102 comunidades indígenas, si quisiéramos aprovechar nuestros productos naturales, recopilar técnicas ancestrales de orfebrería, tejidos y bisutería entre otros, tendríamos un portafolio enorme para crear emprendimientos, podríamos crear muchos objetos, de manera artesanal con materiales que en pocos lugares del mundo se encuentran. Así que este en un gran momento para hacer tu creación, mejorar tus ingresos y aportar al crecimiento de la cultura de nuestro país.

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